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Birmania amnistía a los dos periodistas de Reuters

El presidente birmano, Win Myint, perdona a 6.520 presos, entre ellos a los reporteros Wa Lone y KyawSoe Oo, condenados por investigar las matanzas de musulmanes rohinyá

Llegan buenas noticias desde Birmania. Después de pasar año y medio encerrados por investigar una matanza del Ejército birmano contra miembros de la minoría musulmana rohinyá, dos periodistas locales de la agencia ReutersWa Lone Kyaw Soe Oo, fueron puestos este martes en libertad tras recibir el perdón del presidente. Un feliz desenlace que, sin embargo, no despeja las dudas sobre la gestión de la líder de facto de la nación, la premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, ni sobre los ataques contra la libertad de prensa que se están registrando en el país en los últimos tiempos.

Los dos reporteros fueron arrestados en diciembre de 2017 después de recibir de manos de unos agentes de policía documentos confidenciales sobre la masacre de diez rohinyás en el Estado de Rakhine, en el oeste del país. Acusados de violar la ley de secretos oficiales de la era colonial, la pareja fue condenada el pasado septiembre a siete años de prisión pese a que, durante el juicio, un agente declaró que los dos reporteros cayeron en una trampa planeada por un alto policial. Los acusados y sus abogados siempre han defendido que ellos tan solo estaban haciendo su trabajo, una labor que el mes pasado fue premiada -junto a otros compañeros- con el prestigioso premio Pulitzer.

Los dos reporteros fueron arrestados en diciembre de 2017 por investigar una matanza del Ejército birmano contra miembros de la minoría musulmana rohinyá

En una imagen publicada hoy por Reuters se aprecia al dúo saliendo de la prisión donde han pasado el último año y medio en las afueras de Rangún. Ambos aparecen sonrientes y en aparente buen estado de salud mientras acarrean sus escasas posesiones en las manos. “Estoy muy contento y emocionado de ver a mi familia y a mis colegas. No puedo esperar a ir a la redacción”, aseguró brevemente Wa Lone, padre a sus 33 años de una niña que nació durante su encierro. Kyaw Soe Oo, de 29 años, también tiene una hija pequeña.

La pareja fue puesta en libertad al beneficiarse de la amnistía presidencial concedida a 6.250 presos birmanos, una medida que forma parte de los festejos de año nuevo celebrados el mes pasado en este país asiático. Esta era una de las escasas vía que quedaban abiertas para los periodistas después de que el Tribunal Supremo rechazara hace unas semanas su último recurso de apelación y dejara la condena de siete años de prisión como definitiva.

Los periodistas liberados se reúnen con su familia
Los periodistas liberados se reúnen con su familia (AFP)

Su caso hace tiempo que había traspasado fronteras. Aparte del premio Pulitzer y otros galardones, en diciembre fueron designados por la revista Time como Personas del Año junto con el saudí asesinado, Jamal Khashoggi, o la filipina María Ressa entre otros. Pero por encima de todo, esta pareja se había convertido en el símbolo de las esperanzas desvanecidas tras la llegada de Suu Kyi al poder.

Considerada como una de las grandes luchadoras por la democracia y la tolerancia tras años de encierro a manos de la junta militar birmana, la mayoría pensaba que esos serían los valores que iba a promover cuando consiguió llega al poder tras las elecciones de 2016. Sin embargo, la premio Nobel de la Paz ha defraudado las expectativa de propios y extraños, incluso aliándose en ocasiones con los mismos uniformados que la mantuvieron presa y con los que comparte el poder merced al texto constitucional redactado durante los años de gobierno militar.

La pareja de periodistas se ha convertido en el símbolo de las esperanzas desvanecidas tras la llegada de Aung San Suu Kyi al poder

Entre las críticas más sonadas a su gestión se cuentan su silencio y pasividad ante la campaña que el Ejército birmano llevó a cabo en 2017 contra los rohinyás del Estado de Rakhine, una “limpieza étnica de manual” para la ONU en la que los militares mataron a cientos de personas, quemaron aldeas, violaron a mujeres y niñas y obligaron a unas 750.000 personas a huir a la vecina Bangladesh. Tampoco le va mejor a la libertad de expresión bajo su mandato. Desde que su partido subió al poder hace tres años, el número de periodistas arrestado en el país ha aumentado hasta 43, según un informe reciente de Human Rights Watch.

Por eso, la liberación de estos dos reporteros se ve como un paso adelante en la correcta dirección que el país debería tomar. “Desde su arresto hace 511 días, (los periodistas) se han convertido en símbolos de la importancia de la libertad de prensa en todo el mundo. Damos la bienvenida a su regreso”, resumió el editor jefe de Reuters, Stephen J. Adler. También la ONU se mostró satisfecha por la noticia, que considera “un paso hacia la mejora de la libertad de prensa” y una señal del compromiso del gobierno “con la transición de Birmania hacia la democracia”.

Los periodistas son custodiados tras asistir a su juicio en agosto de 2018
Los periodistas son custodiados tras asistir a su juicio en agosto de 2018 (Reuters)

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