Estilo de Vida

Guerras, plagas y hambrunas atrapadas en el hielo ártico

La contaminación por plomo muestra el impacto económico humano desde la Edad Media hasta el presente

Desde que Roma comenzó a extraer y fundir plata para hacer monedas hasta la actual quema de combustibles fósiles. Distintos procesos económicos humanos han emitido plomo en la atmósfera durante centenares de años. Las partículas han quedado atrapadas en el hielo del Ártico, mostrando el impacto de guerrasplagas o hambrunas desde la Edad Media hasta el presente.

Esta contaminación por plomo viaja por las corrientes de viento a través de la atmósfera, y eventualmente se acaba situando en lugares como la capa de hielo en Groenlandia y otras partes del Polo Norte. Debido a la conexión de este material con metales preciosos como la plata y al hecho de que los niveles naturales de plomo en el ambiente son muy bajos, los científicos han descubierto que sus depósitos en las capas de hielo del Ártico son un indicador sensible de la actividad humana a lo largo de la historia.

Los depósitos de plomo en el hielo son un indicador sensible de la actividad humana a lo largo de la historia

Investigadores del Desert Research Institute (DRI) han utilizado trece núcleos de hielo procedentes de Groenlandia y el Ártico ruso para medir, fechar y analizar las emisiones de plomo capturadas en el hielo desde el año 500 hasta el 2010, según detallan en un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences .

El año pasado, los mismos expertos ya mostró cómo la contaminación por plomo en un solo núcleo de hielo de Groenlandia permitió rastrear los altibajos de la economía europea entre el año 1100 antes de Cristo hasta el 800 después de Cristo, un período que incluyó el auge de la Grecia Antigua y del Imperio Romano.

En 2018 rastrearon los altibajos de la economía europea entre el año 1100 a.C. hasta el 800 d.C.

Ahora han extendido su análisis desde la Edad Media y el período Moderno hasta el presente. “Antes de la Revolución Industrial, la disposición de las partículas de plomo era generalizada y sorprendentemente similar en una gran franja del Ártico. Es, sin duda, resultado de las emisiones europeas”, explica en un comunicado Joe McConnell, autor principal del estudio.

“El conjunto de hielo estudiado proporciona con asombroso detalle un registro continuo de emisiones industriales europeas, y luego norteamericanas, durante los últimos 1.500 años“, añade. El aumento en la concentración de plomo en los núcleos está vinculado a períodos de expansión en Europa, el advenimiento de las nuevas tecnologías y la prosperidad económica.

Ubicación de los 13 núcleos de hielo del Ártico, así como minas antiguas y medievales de plomo/plata. El modelado atmosférico muestra el impacto de las emisiones de diferentes regiones sobre la contaminación registrada en los núcleos de hielo del Ártico.
Ubicación de los 13 núcleos de hielo del Ártico, así como minas antiguas y medievales de plomo/plata. El modelado atmosférico muestra el impacto de las emisiones de diferentes regiones sobre la contaminación registrada en los núcleos de hielo del Ártico. (Desert Research Institute)

Disminuye, en cambio, cuando hay guerras, plagas o hambrunas. “Por ejemplo, el aumento sostenido de plomo durante la Alta y Baja Edad Media (entre el año 800 y el 1300) indican un crecimiento económico generalizado, especialmente en Europa central, a medida que se descubren nuevas áreas mineras en zonas como las montañas alemanas de Harz y Erzgebirge”, señala McConnell.

La contaminación por plomo en los núcleo de hielo disminuyó durante la Edad Media Tardía y el período Moderno Temprano (entre el 1300 y el 1680) cuando la peste negra devastó esas regiones, provocando que la actividad económica se estancara. Incluso con estos altibajos, el aumento de la contaminación por plomo en el Ártico durante los últimos 1500 años ha sido exponencial.

El norte de Groenlandia es relativamente más sensible a las emisiones de Europa occidental

“La contaminación por plomo aumentó de 250 a 300 veces desde la Alta Edad Media hasta el pico industrial de la década de 1970, lo que refleja los cambios en las emisiones a gran escala de la antigua producción de plata europea, la reciente quema de combustibles fósiles y otras actividades industriales”, escriben los investigadores.

Con la aprobación de las políticas de reducción de la contaminación, incluida la Ley de Aire Limpio de 1970 en Estados Unidos, la contaminación en el hielo del Ártico ha disminuido en más del 80 por ciento. ”Aún así, los niveles de plomo son aproximadamente 60 veces más altos hoy de lo que eran al comienzo de la Edad Media”, asumen los expertos del DRI.

El estudio indica que el núcleo del Ártico ruso es más sensible a las emisiones europeas, particularmente del este de Europa, que los núcleos de Groenlandia. Los investigadores encontraron, además, aumentos más rápidos durante la Baja y Alta Edad Media a medida que las operaciones mineras se desplazaron del norte y este de la Península Ibérica a Gran Bretaña y Alemania.

El Ártico ruso es relativamente más sensible a las emisiones de las minas de Europa oriental

Related Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *