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Coronavirus: Los ladrones se aprovechan del uso de barbijos para pasar al contraataque

Luego de varias semanas en las que habían descendido los delitos, los asaltantes volvieron a las calles y dejaron fuera de juego las cámaras de seguridad con sus máscaras contra el contagio del coronavirus Crédito.

asta hace poco más de un mes, los asaltantes usaban gorros, capuchas y pasamontañas para evitar que las víctimas de los robos los identificaran. Pero, a raíz de la pandemia, los delincuentes recurrieron a los barbijos para cubrir sus rostros. Con la utilización del tapaboca, los asaltantes lograron otro objetivo: pasar inadvertidos en una realidad donde el uso de ese elemento es obligatorio para evitar la propagación del coronavirus Covid – 19.

Durante los últimos doce días, se registraron al menos diez asaltos cometidos por ladrones que usaban barbijos.

Estos violentos episodios ocurrieron en Villa de Mayo, Lomas de Zamora, La Plata, Tortuguitas y Bernal, en territorio bonaerense; Trelew, Centenario, en Neuquén, el barrio Liceo III, de la ciudad de Córdoba y en San Juan.

La modelo y conductora María Lucila “Luli” Fernández y su esposo, el abogado, Cristian Cúneo Libarona, fueron algunas de las víctimas de los asaltantes que recurrieron a este elemento de uso obligatorio en tiempos de la pandemia, para pasar inadvertidos y cubrir sus rostros con el objetivo de lograr la impunidad.

“Bueno, acaban de entrar a robarnos a mi casa, en Villa de Mayo. Les pido perdón porque tiembla el teléfono, porque estoy temblando. Me hicieron tirar al piso, nos amenazaron con armas, me dijeron que se iban a llevar a mi hijo”, expresó, indignada, a través de una de sus cuentas en redes sociales, la modelo y conductora.

A partir de la reconstrucción del asalto realizada por las víctimas, se estableció que dos asaltantes armados y con sus rostros cubiertos con barbijos, irrumpieron en el barrio privado Los Nogales, amenazaron a la pareja y exigieron dinero y objetos de valor.

Los delincuentes advirtieron que se llevarían al hijo, de un año, si no entregaban el dinero.

En ese momento, el abogado entregó todo el efectivo que tenía y un reloj. Los asaltantes tomaron el dinero, saltaron el cerco perimetral y huyeron en un Volkswagen Gol.

“Estaba dentro de la casa cuando vi entrar a mi marido con una persona con barbijo y que llevaba una pistola. El asaltante pedía de todo, la plata, las joyas. En ese momento, estaba con mi mamá al lado y con mi hijo arriba de la cama, le estaba por cambiar el pañal y nos pidieron que nos tiremos al piso, que no los miremos.

Conmocionada, Fernández, explicó que sería “imposible reconocerlos porque tenían barbijos”.

Dos horas después del asalto contra la modelo y el letrado, la policía encontró el vehículo utilizado por los delincuentes. Cuando los uniformados y los peritos de la Dirección de la Policía Científica revisaron el rodado, no encontraron huellas. Esta circunstancia abonó la presunción entre los investigadores que los asaltantes también recurrieron a un elemento muy utilizado en la época de la pandemia: los guantes.

Rostros ocultos

Hasta el momento no hubo detenidos. No obstante, el fiscal Martín Viscovich, a cargo de la fiscalía de Malvinas Argentinas, ordenó que policía revise las cámaras de seguridad de la zona. Los investigadores no descartan la posibilidad de que los autores del asalto contra Fernández y su esposo formen parte de un grupo que cometió cuatro robos en la zona. En esos hechos, los asaltantes también usaban barbijos.

Uno de esos asaltos ocurrió en Tortuguitas. Tres delincuentes armados y con barbijos para cubrir sus rostros irrumpieron en la carnicería situada en la esquina de Cura Brochero y Canadá. A punta de pistola, los asaltantes exigieron que entregaran la recaudación del día. Aunque el dueño de la carnicería y su hijo no se resistieron, los asaltantes dispararon al aire para intimidarlos. Huyeron en un automóvil azul, sin patentes, en el que los esperaba un cómplice.

A principios de esta semana, en el otro extremo del conurbano, en la esquina de Cerrito y Fleming, en Bernal Oeste, dos delincuentes a bordo de una moto y con sus rostros cubiertos con tapabocas, interceptaron a un vecino cuando llegaba a su casa. Uno de los asaltantes descendió de la moto, amenazó con un arma al dueño de la vivienda y le robó su vehículo. Hasta el momento, la policía no informó sobre las detenciones de ambos sospechosos.

Una nueva amenaza

Con diferencia de cuatro días y a pocas cuadras de distancia, la localidad de Villa Centenario, en el partido de Lomas de Zamora, fue escenario de dos asaltos cometidos por delincuentes que recurrieron al mismo elemento: el barbijo.

En la esquina de Capitán Rojas y La Plata, un joven que regresaba a su casa fue interceptado por dos ladrones que se movilizaban en una moto y le robaron su mochila.

Cerca de allí, en Plumerillo y Amberes, un efectivo de la Prefectura fue interceptado por dos asaltantes que circulaban en una moto y, luego de apuntarle con una pistola, le robaron automóvil Ford Ka.

La sucesión de hechos de violencia cometidos con esta modalidad siguió en La Plata, una jubilada, de 72 años, fue asaltada por una pareja que usaba barbijos. El robo ocurrió el lunes, el mismo día que comenzó a regir la norma provincial que estableció la obligatoriedad de utilizar tapabocas en el territorio bonaerense.

A partir de esta circunstancia, a la víctima no le llamó la atención encontrar a una mujer que cubría su rostro con un barbijo, en la puerta del edificio en el que vive, en la calle 42 entre 8 y 9. La asaltante simulaba llamar por el portero eléctrico cuando observó a la jubilada. En ese momento, le arrebató la cartera a la jubilada y huyó a bordo de una moto, conducida por su pareja. Ambos usaban barbijos.

Semejante cantidad de episodios no pasó inadvertida para los responsables de la policía bonaerense que comprobaron un notable descenso en la cantidad de delitos durante las primeras tres semanas de la cuarentena obligatoria.

Sin embargo, en los últimos doce días la situación cambió y se registraron más robos. Por tal motivo desde el Centro de Operaciones Policiales (COP) se envió un radiograma a todas las jefaturas departamentales en el que se ordenó el desplazamiento al patrullaje callejero de todos los efectivos que participaban de los operativos de control por la cuarentena.

LA NACION

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